
La reciente publicación de los nuevos Catálogos de Indicadores de Riesgo (CIR) por parte de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias (CPBCIM) marca un hito relevante en la evolución del marco normativo español en materia de prevención del blanqueo de capitales. Esta actualización sustituye a los antiguos Catálogos de Operaciones de Riesgo (COR) y se alinea con las mejores prácticas internacionales, especialmente las recomendaciones del GAFI, reforzando el enfoque basado en el riesgo exigido por la Ley 10/2010.
A diferencia del modelo anterior, centrado en la descripción de operaciones de riesgo concretas, el nuevo CIR incorpora una visión más amplia, flexible y adaptable al perfil de cada sujeto obligado. La finalidad de este cambio es facilitar la detección de patrones de comportamiento atípico, no sólo en función de la operación, sino también del contexto del cliente, la actividad declarada, y la naturaleza de la relación comercial.
Los nuevos indicadores de riesgo no solo permiten identificar operaciones sospechosas, sino también segmentar y clasificar correctamente el riesgo inherente de clientes, productos, servicios, canales y zonas geográficas. Entre los ejemplos destacados se encuentran:
Para los sujetos obligados, la publicación de estos nuevos indicadores implica la revisión y adaptación de su sistema de prevención del blanqueo de capitales. Las políticas internas, procedimientos de debida diligencia, matrices de riesgo, y herramientas de monitorización deben actualizarse para integrar los CIR como referencia principal en la identificación de alertas.
Además, se recomienda:
Los indicadores de riesgo se consolidan como una herramienta clave en la gestión del riesgo de blanqueo de capitales. La transición del COR al CIR exige una respuesta activa por parte de los sujetos obligados, que deben fortalecer sus sistemas de control interno, reforzar la cultura de cumplimiento y demostrar una actitud proactiva frente a la normativa.
Desde Apreblanc Asesores, acompañamos a empresas y profesionales en este proceso de adaptación, garantizando rigor técnico y cumplimiento eficaz.